HISTORIA CRITICA DEL PENE (13)

 

AMORES FRUSTRADOS.  Los sentimientos son tan complejos como    la misma naturaleza humana. Se  hace difícil definir aquello de: “es el  gran amor de  mi vida.”

Después del tremendo camote que tuve con la estudiante del Magisterio, me di cuenta que mi relación con las mujeres estaba supeditada a que apareciera alguien que padeciera mis inseguridades y  me quisiera conquistar.  

En el destino de uno, hay cosas objetivas que  ayudan a crecer y   otras que   generan una corriente totalmente destructiva.

 Yo tenía dieciséis años cuando conocí a una chiquilla rosarina, dos años menor que yo, y que había venido a vacacionar con su familia  a Capilla del Monte.

Nos hicimos muy amigos. En un principio no me di cuenta que ella se había metejoneado.   Nos comenzamos a escribir. Y fue cuando ella me confesó que yo le gustaba mucho.

En  el verano de 1960  la fui a visitar. Durante la semana que estuve en su casa, nos confesamos  el más puro amor.

Antes de irme  le prometí volver al año siguiente para  iniciar  mis estudios universitarios y así poder estar cerca de ella.

Nunca recibí una carta suya. Pensé que había cambiado de parecer.  Después   me salió una beca para viajar a Israel y ese  amor  adolescente quedó en el olvido.  

Veinte años después,  me enteré que Mi Madre, la galútica,   en  connivencia con el cartero, me  había incautado las cartas de  la rosarina.

Ella  no admitía que un  hijo suyo   tuviera una novia que no fuera de la colectividad.

A fines de 1961 y principios de 1962, tuve dos novias, ambas me confesaron estar profundamente enamoradas. Sin embargo,  cuando supieron que yo me iba por un año a Israel, el sentimiento se les volatilizó como por arte de magia.

El camote no había echado suficientes raíces como para que estuvieran decididas a esperarme.    

Yo llegué a Jerusalém  en la primavera de 1962, para un    curso de un año destinado a líderes comunitarios.

 Aquí  fui testigo de una pasión casi enfermiza de una joven   australiana, quien perdió los estribos por un brasileño, un chico que tenía un gran poder de seducción y muchas pretendientes.  Pero fue la oceánica la que se llevó el premio mayor.

En el transcurso de ese año se quedó embarazada y abortó porque el dueño  de ese esperma escurridizo no quiso asumir la paternidad.  

Se separaron al final del curso. Cada uno de ellos rumbeó hacia sus respectivos países para cumplir con las responsabilidades asumidas en sus comunidades.

Después de casarme,  trabajé durante seis años en los negocios de mi suegro.

Conocí a  muchas de las empleadas que con  el correr de sus vidas se vieron  afectadas porque dieron amor a quienes  no se lo merecían. 

Claudia,  era hija única de  padres entrados en años. Creció acomplejada a partir de que en su casa no sobraba el mango.

Cuando fue adolescente y al no poder vestirse  a la moda,   y como el espejo le reflejaba una imagen que para ella era de   fealdad,  se  enrolló con  un tipo mayor,  casado, quien le pagaba con pilchas los encuentros sexuales.    

La pobre piba se terminó casando  con un tipo imposible de calificar.  Tres años después  su marido la dejó. De esa frustración le quedó  un hijo.

Susana andaba floja de novios. Era una especie de barrilito. Un tano solterón  que vagaba cerca del negocio  donde ella trabajaba se sintió atraído  por el   enorme  culo de la piba. La enganchó sin problemas.  Después de usarla  hasta el hartazgo  la pateó.   

 La chica no dudó en tragarse  un frasco de somníferos. Su madre llegó a tiempo para salvarle la vida.

Isabel  era una chica rosarina que se refugió en Mar del Plata para escapar de  la ira de su marido.   Se casó enamorada. Al poco tiempo se sintió   maltratada por su esposo.  Fue cuando  reanudó una vieja relación.   

 Una mañana su amante vino a su casa.  Encamarse fue solo  trámite.  Lo que la joven no podía imaginar   que el tipo  iba a espichar  en pleno coito.

René también tuvo su odisea.  Era un sábado de tarde, no había un alma en la calle y menos en la galería donde trabajaba su novio. Éste  le pidió que lo acompañara  hasta el local, porque pensaba que se había olvidado de apagar la luz del depósito.   Cuando entraron al negocio el tipo la violó.

La pobre chica estuvo mucho tiempo bajo  tratamiento psicológico. Hasta tuvo un período que se le dio de salir con  mujeres. Finalmente se recuperó, se casó y tuvo una hija.

Hubo una época que algunas Enfermeras  se ilusionaban con  dejar de ser  mujeres  sin horizontes para convertirse en “Señora  de un doctor.”

Esto  hacía que ante el desconocimiento de la realidad, todas fueran  tildadas como   “las prostitutas que visten de blanco.” Y que estaban al alcance de cualquier nabo.

Que la fundadora de la Enfermería moderna, Florence Nightingale (n.1820), fuera lesbiana dio lugar  a la falsa creencia que ella se rodeó de prostitutas y homosexuales, cuando concurrió en ayuda de los soldados ingleses durante la Guerra de Crimea.

Dos enamorados ingleses, ROMEO Y JULIETA, a pesar de la oposición de sus familias, rivales entre sí, decidieron  luchar por su amor hasta el punto de casarse de forma clandestina. Sin embargo, la presión de esa rivalidad y una serie de fatalidades los llevó al suicidio.

Tuvo menos prensa, y no menos dramático,  fue el amor de la dama francesa, “ELOÍSA (n. 1101),   discípula,  amante y luego esposa del  encumbrado maestro de  La Lógica,    PEDRO ABELARDO (n. 1079.)  

Los  enamorados  huyeron a Le Pallet, ciudad donde había  nacido Pedro. Aquí tuvieron un hijo: Pedro Astrolabio.   

El tío de Eloísa, Fulberto,  canónigo de la catedral de Paris,  consideró que el honor de la familia había sido mancillado.

Sobornó a una serie de oscuros personajes para que apresaran y   castraran a Abelardo.

Eloísa se retiró a Paracleto, donde fundó un monasterio donde  murió siendo abadesa.  

Abelardo volvió a la enseñanza.

En el año  1140 durante  el sínodo de Sens se  conspiró contra  Abelardo y  el Papa le prohibió seguir enseñando.

Abelardo  se  encerró en el  monasterio de Saint-Marcel,  donde murió dos años después.”

En el año 1979 visité en el cementerio parisino de Père-Lachaise donde   Abelardo y Eloísa, comparten el sueño eterno.

En los primeros años del siglo XIII en la ciudad española de Teruel vivían JUAN DE MARCILLA E ISABEL de Segura, cuya temprana amistad se convirtió   en amor.

Juan  partió a la guerra para hacerse de una cierta fortuna debido a que   la familia de Isabel,  no lo quería por su pobreza.

Juan regresó cuando el plazo ya había expirado. Para entonces,    Isabel  había  esposado a otro hombre.

Juan pudo   entrevistarse con su amada. Cuando él le pidió un beso ella se lo negó y el joven murió de dolor.

En el lugar donde se celebraban las exequias una mujer enlutada se acercó al féretro: era Isabel  que había  venido a darle el beso que se lo había negado en vida.  En el momento de posar sus  labios sobre los del muerto, se sintió mal y enseguida cayó fulminada a su lado.

El matrimonio entre la tercera hija de los Reyes Católicos, JUANA I  (n. 1479)  y Felipe I de Habsburgo (n. 1478),  conocido como   El  Hermoso,   se celebró en Lille, el 21 de agosto de 1496. Las  crónicas de época hablaban de una relación ideal: era tanto el apasionamiento que al poco tiempo  Juana quedó embarazada.

A comienzos del mes de septiembre de 1507  Felipe  se pescó una neumonía y en menos de veinte días falleció.

La viuda reinó durante cinco años. Después,  su degenerado padre la encerró en un convento  diciendo que su hija había enloquecido de amor.

Lo que lo que en verdad buscaba  Fernando II de Aragón, era quedarse   con  el  trono de la España unificada. Y lo consiguió.

 El poeta inglés,  “GEORGE GORDON BYRON (n.  1788)   fue un amante incasable. Se inició en la vida sexual a los nueve años y en su vida  derrochó el dinero en fiestas, prostitutas, borracheras y orgías.

Sin embargo, su gran amor fue su hermana Augusta, con quien se reencontró cuando ambos eran mayores, después de unos años de alejamiento, e inició una relación a la que él puso fin marchándose de viaje.”

 La patriota ecuatoriana MANUELA SÁENZ AIZPURU (n. 1797), “compañera y amante del héroe venezolano Simón Bolívar (n.1783), fue convertida en un icono del feminismo latinoamericano. 

Ella estaba casada con el médico inglés James Thorne cuando conoció a quien  fue el amor de su vida.

Una vez le dijo a un biógrafo del gran protagonista de la historia latinoamericana: ‘Vivo lo adoré;  muerto lo venero’.”

La patriota boliviana JUANA AZURDUY DE PADILLA (n 1780),  acompañó a su esposo “Manuel Asencio Padilla (n.1774)   en las luchas por la emancipación en el Virreinato del Río de la Plata.  

Enviudó cuando tenía treinta y seis años. También perdió a sus cuatro hijos. Bolívar la ayudó todo lo que pudo.   

Cuando Bolivia se independizó, le agradecieron su abnegación   confiscándole sus bienes.”

Murió en la indigencia y  enterrada en una fosa común.

  Todo estaba listo para que los colombianos POLICARPA SALAVARRIETA y Alejo Sabaraín se casaran “cuando  se les atravesó  el  grito independentista  el 20 de julio de 1810.  

Desde ese día,  tendrán    una vida de clandestina  al servicio de la causa patriota.  

Cuando Alejo cayó preso, vivieron su romance en cortas y conspirativas visitas en la cárcel. Finalmente Policarpa fue capturada. Ella y Alejo    fueron  ejecutados.”

   El extraordinario  novelista  inglés CHARLES JOHN HUFFAM DICKENS (n. 1812),  vivió un amor platónico “con  su cuñada Mary Hogarth, una jovencita de diecisiete años, que se había instalado en su casa.

Ella  murió prematuramente y esto marcó la vida del escritor  quien durante toda su vida llevó puesto un anillo perteneciente a la joven.

Estaba próximo a cumplir los cincuenta años de edad cuando se enamoró apasionadamente de otra jovencita de dieciséis.

 Inmediatamente se separó de su mujer para unirse a su  amante en una  relación que duraría diez largos años, y de la cual nacería un hijo fallecido prematuramente.

Ellen Ternan falleció en el año 1914, cuarenta y cuatro años después que Dickens.”

  Uno de los forjadores del socialismo,  alemán de origen hebreo,  FERDINAND LASALLE  (n. 1825), encontró la muerte al batirse a duelo con el pretendiente de la mujer que amaba,   la hija de un diplomático bávaro  residente  en Génova.

La joven  argentina, perteneciente a una familia de abolengo,   CAMILA O ‘GORMAN, (n. 1828),  “protagonizó una trágica historia  al  enamorarse del sacerdote de su parroquia, el tucumano Ladislao Gutiérrez.  

Se refugiaron  en la provincia de Corrientes, donde fueron aprehendidos por la delación  de unos alcahuetes.

La bestia humana, el gobernador Juan Manuel de Rosas,  ordenó la ejecución de la pareja  sin importarle que la joven estuviera en las últimas etapas del embarazo.

Este crimen  produjo un escándalo internacional que contribuyó a la caída política del tirano.”  

Si hoy se tuviera que juzgar a todos los sacerdotes que sean enamorado,  la Iglesia católica se quedaría sin curas.

 En el mes de abril de 1874, “el gaucho JUAN MOREIRA, fue acribillado  por una patrulla policial.

El hombre se había enamorada de  una joven paisanita dueña de una  hermosura  proverbial. Con ella se casó y tuvo un hijo.   

Esto puso de muy mal humor al comisario del pueblo que se había postulado para esposar a la dulce Vicenta.

El milico hizo todo lo posible y necesario para matar a Moreira.

Lo consiguió cuando   el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, ordenó detener al gaucho dando  por ciertas infundadas acusaciones en su contra.”   Muchas   desilusiones amorosas derivaron en suicidios.  

La   actriz y bailarina mexicana LUPE VÉLEZ (María Guadalupe Villalobos Vélez n. 1908), “ le pidió al actor vienés Harald Maresch  (n. 1916), que se casara con ella porque estaba

embarazada.  Como él tenía su propia familia, no quiso divorciarse.  La legendaria artista  después de tomarse una buena cantidad de somníferos se subió a un tren y nunca más regresó.”
  Me conmovió  la infortunada historia sentimental de la actriz mexicana de origen checo, MIROSLAVA STERNOVA BEFA (n. 1926),  quien a los veintinueve años ingirió una suficiente dosis de barbitúricos después de enterarse que su gran  amor, el torero español   Dominguín (Luis Miguel González Lucas n.1926), se iba a casar con la italiana Lucía Bosé. 

Tanto Miroslava como   Marilyn Monroe, nacieron el mismo año y ninguna de ellas fue feliz.  

La primera cantante de rancheras, la mexicana,  LUCHA REYES (Luz Flores Aceves n. 1906) se fue al otro mundo  al combinar alcohol  con barbitúricos. Estaba  decepcionada de un amor imposible.

  La literata, periodista, pensadora, dramaturga y feminista mexicana “ANTONIETA RIVAS MERCADO (n. 1900),   tenía   un amor obsesivo y por quien se  quitó la vida de  un balazo  en la catedral francesa de Notre Dame de París,   a los treinta y un  años de edad” Por lo visto las mexicanas son mujeres a quienes el amor apenas si las acaricia.  

En los umbrales de la segunda década del siglo XXI  Brasil  se vio conmovida   por el suicidio de CIBELE DORSA,   modelo y escritora de  treinta y seis años quien tomó tan extrema decisión  después que su novio,  un  conductor de TV, se quitara la vida dos meses antes. Ambos utilizaron idéntico método: saltaron de una  misma ventana.

Antes de morir  Cibele redactó varios mensajes en donde manifestó su mal momento: ‘Mi novio se suicidó. Prefiero irme con él. Mi fuerza ya no tiene sentido. Quiero encontrarlo’."  

 

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