LA CRÍTICA DEL PENE (6)
En el año 1998 estuve trabajando en un geriátrico en Israel. Había una asistente que era muy condescendiente con algunos de sus compañeros de trabajo. Una vez vi como le permitió a un abuelo que le tocara una teta mientras le cambiaba el pañal. Ella me decía: “hay que darle un poco de vida a quien ya no la tiene.” En este mismo geriátrico conocí a una señora viuda de unos sesenta y cinco años de edad que quería a toda costa tener una vida sexual plena. Se vio frustrada por decisión de la Enfermera jefe, quien la catalogó de ninfómana e incómoda para la institución. Una mañana LA NINFÓMANA del geriátrico, no vino a desayunar. Si bien no estaba en mi sector, su ausencia despertó mi curiosidad. Cuando entré a su habitación me encontré con una zombi atada a su cama. Tenía puesto un pañal y una sonda vesical. La tipa nun...